|
jueves 20 de noviembre
Jesús maestro bueno, enséñame
el camino
para
vivir solidariamente.
Ayúdame a convertir mi corazón
duro
en
un corazón sensible y cercano a los que sufren.
Enséñame
a ver el dolor, el sufrimiento,
y
las necesidades de los demás.
Dame la sencillez necesaria para
conmoverme
frente
al prójimo y acudir en su ayuda.
Que
no sea mezquino en mi entrega,
que
aprenda a dar todo lo que tengo:
mis
cosas, mi tiempo, mi esfuerzo,
mi
vida entera para que otros vivan más y mejor.
Ayúdame a tener compasión. que
no es lástima,
sino
solidaridad activa y compromiso con el otro.
Sentir
con el otro, padecer con él,
movilizarse
desde adentro para ir a su encuentro.
Dejar
los propios intereses, para atender lo de los otros.
Aprender a dar, antes que pedir y que recibir.
Enséñame
a ser solidario. A vivir el amor de verdad
y
a construir la justicia y el Reino.
Enséñame
a compartir todo lo que tengo.
Ayúdame
a liberarme de todo lo que me ata
y
me impide ser generoso con los demás.
Ayúdame
a dedicar tiempo a atender a los que sufren y a los que
necesitan.
Enséñame
a descubrir tu rostro en el que pasa hambre, o sufre sed o frío,
o está desnudo,
enfermo
o en la cárcel. Enséñame a verte
en
los despojados que viven al lado del camino
en
nuestra sociedad de hoy.
Que
tengan buenos días.
|